Informe Final
Investigación documental y de
campo
Informe Final
Análisis e Impacto de las
Políticas Públicas en la Prevención y Atención del Sobrepeso y Obesidad en
Mèxico
Guiomar Velázquez Fajardo
31 de Mayo de 2019
Índice
Introducción
|
3
|
Capítulo
I
Las
políticas públicas en la prevención y control del sobrepeso y obesidad:
Indicadores de medición de impacto
|
4
|
Capítulo
II
Los
indicadores de impacto de la estrategia de prestación de servicios PREVENIMSS
|
21
|
Capítulo
III
Proceso
de evaluación que permita el aumento de la eficacia y efectividad de la
estrategia de prestación de servicios PREVENIMSS, como parte del nivel de
satisfacción de los usuarios: Propuesta
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46
|
Conclusiones
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56
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Anexo
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65
|
Introducción
El presente trabajo
corresponde a una revisión documental y análisis de información sobre las políticas
públicas de los programas de prevención y atención al sobrepeso y obesidad en México.
Se complementa con un trabajo de campo que muestra el programa PREVENIMSS que
atiende desde la visión preventiva y de atención mencionada pandemia.
Hoy en día se habla de optar
por opciones preventivas, que permitan reducir el riesgo de enfermedades no
transmisibles que definitivamente tienen un impacto negativo en la salud de las
y los mexicanos.
A lo largo de este trabajo
encontraremos un análisis de las políticas públicas en la prevención y control
del sobrepeso y obesidad a partir del estudio de los Indicadores de medición de impacto.
Por otro lado, también se presentan los indicadores de impacto de la estrategia de prestación de
servicios PREVENIMSS, permitiéndonos conocer a fondo los elementos que aborda
la estrategia desde la perspectiva de la prevención y atención.
Finalmente podremos encontrar una investigación
de campo que permita la evaluación del proceso identificando la eficacia y
efectividad de la estrategia de prestación de servicios PREVENIMSS, como parte
del nivel de satisfacción de los usuarios, así como una propuesta de mejora.
De esta manera el presente trabajo consolida lo
aprendido a lo largo de este curso introductorio para la licenciatura de educación
y promoción a la salud, ofertada por la Universidad Abierta y a Distancia de México.
Capítulo I
Las
políticas públicas en la prevención y control del sobrepeso y obesidad:
Indicadores
de medición de impacto
Hablar
de alimentación como derecho fundamental el ser humano, es un tema obligado
para ser atendido y revisado por las políticas públicas y los actores que en
ella intervienen.
No
obstante a pesar de compromisos globales en materia de alimentación y
nutrición, hoy en día en el país se presenta un panorama contrastante, en donde
por un lado tenemos población con problema de desnutrición y hambre y por otro
lado, población con sobrepeso y obesidad, padeciendo de enfermedades crónicas
no transmisibles.
Por lo
tanto el ritmo acelerado y la magnitud del problema del sobrepeso, obesidad y
diabetes, es una preocupación creciente de las autoridades del sector salud,
principalmente porque se coloca en una situación de vulnerabilidad al sistema
nacional de salud, al causar costos incontables e insostenibles de forma
directa e indirecta.
La
obesidad es una enfermedad de etiología multifactorial, de curso crónico en la
cual se resaltan aspectos de tipo genético, ambiental y de los estilos de vida.
Se caracteriza por un balance positivo de peso corporal que ocurre cuando las
calorías ingeridas exceden el gasto energético, resultando en depósitos de
grasa en el cuerpo. Es decir, se presenta un desequilibrio energético, resultado
de que se consume más energía de la que se gasta (Barquera, Campirano, Campos,
Safdie y Rivera, 2002: 113-122).
El diseño e implementación de políticas públicas y programas que
permitan alcanzar la prevención y el control del sobrepeso y la obesidad
representan un todavía un reto para América Latina, incluido México, así como
para la mayoría de las regiones en el mundo.
En la mayoría de los países el sobrepeso y la obesidad son clasificados
como un problema de salud pública severo que requiere medidas urgentes de
atención a todo nivel, incluyendo el diseño, implementación, monitoreo y
evaluación de políticas y programas. Según la Organización Mundial de la Salud
(OMS, 2015) al 2014 existían 1.900 millones de adultos, mayores de 18 años, con
exceso de peso, de los cuales 600 millones presentaban obesidad. Así mismo, al
2013 existían 42 millones de niños menores de cinco años con sobrepeso u
obesidad.
Para garantizar el éxito en la implementación de iniciativas que
permitan superar los fenómenos del sobrepeso y la obesidad, es necesario e
importante consultar y basar el trabajo en la evidencia científica y/o en
intervenciones probadas. Pero al parecer, la realidad muestra que existe una
limitada información sobre los resultados e impacto de políticas y programas
que hayan enfrentado estos problemas de una forma amplia e integral.
La
realidad que experimenta México a partir de la transición nutricional se
caracteriza por la desafortunada occidentalización de la dieta mexicana, en la
cual aumenta la disponibilidad a bajo costo de alimentos procesados pero adicionados
con altas cantidades de grasas, azúcar y sal; que además presenta un considerable
aumento en el consumo de comida rápida; disminuye el tiempo disponible para la
preparación de alimentos; aumenta en gran medida la exposición a publicidad
sobre alimentos industrializados y productos que facilitan las tareas
cotidianas y el trabajo de las personas, lo cual lleva a la disminución del gasto
energético.
El
aumento del poder adquisitivo de la población también aumenta la oferta de
alimentos industrializados en general y disminuye de forma importante la
actividad física de la población.
Se
puede identificar que la urbanización de forma conjunta con los cambios
sociales, tecnológicos y económicos que ocurren en el país en las últimas
décadas, son los responsables de las modificaciones en los patrones de
actividad física, alimentación, en el
entorno laboral y en los momentos de esparcimiento. Anteriormente, la mayoría
de los trabajos requerían un esfuerzo físico considerable y los momentos de
esparcimiento se aprovechaban en pasatiempos más activos. (Barquera, 2010)
Barquera
(2010) considera que estos cambios donde el sedentarismo y la dieta han
propiciado que la obesidad actualmente se considere una epidemia en todos los
grupos de edad, que experimenta una velocidad de aumento que no ha sido
registrada en ningún otro país, un grupo técnico de la Secretaría de Salud, el
Instituto Nacional de Salud Pública, así como diversas instituciones académicas
y de salud han diseñado los principales objetivos de una estrategia contra el
sobrepeso y la obesidad.
Esta
estrategia es el eje rector de la política pública en materia de prevención y
control del sobrepeso y obesidad en el país, por ello este inicio, involucró la
revisión de la magnitud y trascendencia del problema en México, la evidencia científica
internacional, así como las intervenciones que se han llevado a cabo en otros países
y los diversos programas nacionales, estatales y locales. Posteriormente se hicieron
diversas consultas con los sectores involucrados y se convocó una reunión de expertos nacionales e
internacionales en nutrición y prevención de obesidad y enfermedades crónicas,
en la cual se evaluaron la evidencia, los objetivos y las acciones identificadas,
y se hicieron sugerencias que enriquecieron las políticas de control planteadas.
Sin embargo, se reconoce que este proceso es continuo, por lo que para la revisión
e implementación de una política pública para la prevención y control de la obesidad
y sobrepeso exige un seguimiento puntual, no tan sólo con indicadores de
proceso y/o resultado, sino también y de forma necesaria de impacto.
El
diagnóstico de la situación en México permite identificar claramente la
necesidad de contar con una política integral, multisectorial, multinivel que
mantenga una coordinación efectiva para lograr cambios en los estilos de alimentación
y actividad física que permitan la prevención de enfermedades crónicas, la reducción
de la prevalencia de sobrepeso y obesidad, y la disminución de mortalidad
cardiovascular y por diabetes mellitus tipo 2.
Lo
anterior debido a que el panorama situacional coloca al país con cifras alarmantes
como las que presenta la Encuesta Nacional de Salud 2012 (Gutiérrez JP. et.al.,
2012) y la Secretaría de Salud (2011) en las cuales se destaca que:
Se ha
registrado un ascenso de la prevalencia de sobrepeso y obesidad en la población
de menores de 5 años, pasando de 7.8% a 9.7%, respectivamente.
El
34.4% de niños y niñas de 5 a 11 años sufren sobrepeso u obesidad (19.8%
sobrepeso y 14.6% obesidad).
Un 35%
de los adolescentes entre 12 y 19 años presentan sobrepeso u obesidad. Uno de
cada cinco adolescentes tiene sobrepeso y uno de cada diez presenta obesidad.
En la
población adulta, se encontró una prevalencia combinada de sobrepeso u obesidad
de 73% para las mujeres y 69.4% para los hombres
Se
resalta que la obesidad es responsable de entre 8% y 10% de las muertes
prematuras en México.
La
Estrategia contra el sobrepeso y la obesidad (Secretaría de Salud, 2015)
contempla como metas:
1.
Revertir, en niños de dos a cinco años, el
crecimiento de la prevalencia de sobrepeso y obesidad a menos de lo existente
en 2006.
2.
Detener, en la población de 5 a 19 años, el
avance en la prevalencia de sobrepeso y obesidad.
3.
Desacelerar el crecimiento de la prevalencia
de sobrepeso y obesidad en la población adulta.
4.
El costo total del sobrepeso y la obesidad ha
aumentado (en pesos de 2008) de $35 mil millones en el 2000 al
estimado de $67 mil millones de pesos en el 2008.
5.
Para el 2017 el costo indirecto alcanzará los
$73 mil millones de pesos.
De la
misma manera la Secretaría de Salud del país identifica como alarmante lo que
representa en costos para el país la atención de la obesidad ya que para el
2017 el costo total ascenderá a casi $160 mil millones de pesos.
Se
identifican 10 objetivos principales en los que se puede basar una política de
Estado para prevenir efectivamente el desarrollo de obesidad y enfermedades crónicas.
Los primeros requieren tanto de una participación gubernamental como de una
decidida voluntad individual (aumentar la actividad física, el consumo de agua
simple potable, y de frutas y verduras, etc.). La segunda mitad de los objetivos requiere de
una participación importante del Gobierno Federal y de la industria para lograr
resultados significativos (como reducir la cantidad de azúcar adicionada a los
alimentos, eliminar las grasas trans en los alimentos industrializados,
disminuir el tamaño de las porciones o limitar la cantidad de sodio adicionada
en alimentos).
Como
objetivos prioritarios para la Estrategia contra el sobrepeso y la obesidad
(Secretaría de Salud, 2010:5), se contempla consensuar acciones asesoradas por
grupo de expertos convocados por la Secretaria de Salud señalándose las
siguientes:
–
Fomentar la actividad física en la población en los entornos escolar, laboral,
comunitario y recreativo, con la colaboración de los sectores público, privado
y social.
–
Aumentar la disponibilidad, accesibilidad y consumo de agua simple potable.
–
Disminuir el consumo de azúcar y grasas en bebidas.
–
Incrementar el consumo diario de frutas y verduras, leguminosas, cereales de
granos enteros y fibra en la dieta, aumentando su disponibilidad, accesibilidad
y promoviendo su consumo.
–
Mejorar la capacidad de toma de decisiones informadas de la población sobre una
dieta correcta a través de un etiquetado útil, de fácil comprensión y del
fomento del alfabetismo en nutrición y salud.
–
Promover y proteger la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de
edad, y favorecer una alimentación complementaria adecuada a partir de esa
edad.
–
Disminuir el consumo de azucares y otros edulcorantes calóricos añadidos en los
alimentos, entre otros aumentando la disponibilidad y accesibilidad de alimentos
reducidos o sin edulcorantes calóricos añadidos.
–
Disminuir el consumo diario de grasas saturadas en la dieta y reducir al mínimo
las grasas trans de origen industrial.
–
Orientar a la población sobre el control de tamaños de porción recomendables en
la preparación casera de alimentos, poniendo accesibles y a su disposición
alimentos procesados que se lo permitan e incluyendo en restaurantes y
expendios de alimentos tamaños de porciones reducidas.
–
Disminuir el consumo diario de sodio, reduciendo la cantidad de sodio adicionado
y aumentando la disponibilidad y accesibilidad de productos de bajo contenido o
sin sodio.
Mencionado
grupo técnico se conformó con expertos de diferentes sectores de gobierno. Entre
los principales, colaboradores que se sumaron a la Secretaría de Salud se
encuentran: COFEPRIS, IMSS, ISSSTE, Secretaria de Economía, PROFECO, Secretaria
de Educación Pública, CONADE, Secretaria de Hacienda y Crédito Público,
SAGARPA, SEDESOL, DIF, INMUJERES, organizaciones no gubernamentales, sindicatos,
medios de comunicación, industria alimentaria y la academia, entre otros. Nunca
antes se había concentrado de esta forma el esfuerzo del sector salud en la prevención
y el control del sobrepeso, la obesidad y las enfermedades crónicas asociadas, tal
y como lo refleja el Plan Nacional de Salud.
Pareciera
que la integración de sectores clave en la conformación de las políticas
públicas en materia de salud era compleja, sin embargo se logró abordar la epidemia
de la obesidad como uno de los más importantes retos a futuro, asumiendo el papel
y responsabilidad central.
Es
así como esta Estrategia pretendió ser un trabajo en continua actualización,
integrando evidencia y nuevos conocimientos generados en los ámbitos nacional e
internacional.
Definitivamente
podemos observar que una de las principales barreras de esta política pública
en materia de prevención y control de sobrepeso y obesidad en México, ha sido
consensuar con la industria alimentaria, a la cual muchos de los cambios propuestos
le representarían gastos en el desarrollo de nuevas formulaciones y a su vez
una posible perdida en ventas.
De
igual forma la Estrategia Nacional para la prevención y el control del
sobrepeso, obesidad y la diabetes considera que la relación entre economía y salud
presenta un aumento de 20 años en la expectativa de vida de la población lo
cual se traduce en 1.4% de incremento adicional del Producto Interno Bruto, por
lo que se debe considerar que este aumento en la prevalencia, pero
principalmente en la carga de enfermedad generan la obesidad o la diabetes.
(ENSOD, 2013).
Considerando
que el objetivo primordial de esta Estrategia Nacional es mejorar los niveles
de bienestar de la población y contribuir a la sustentabilidad del desarrollo
nacional al desacelerar el incremento en la prevalencia de sobrepeso y obesidad
en los mexicanos, a fin de revertir la epidemia de las enfermedades no
transmisibles, particularmente la diabetes mellitus tipo 2, a través de
intervenciones de salud pública, un modelo integral de atención médica y
políticas públicas intersectoriales podemos observar notablemente que todo
programa o intervención aplicada a los programas sociales en la prevención del
sobrepeso, obesidad y enfermedades no transmisibles, no sólo se limitan a
acciones unilaterales, por el contrario se considera la implementación de un
modelo integral que de manera directa involucre políticas públicas
intersectoriales, las cuales realmente garanticen los resultados esperados.
Retomando
lo desarrollado en las primeras líneas de este marco teórico, podemos observar
que ha sido en un ritmo acelerado en el que México ha encabezado la lista de
países con mayor prevalencia de obesidad en su población. Sin embargo para
poder revertir esta condición es necesario que no sólo se aborde el problema
desde un solo ángulo, sino desde una visión integral por lo cual nos permitimos
desglosar los pilares que conforman la Estrategia Nacional.
La
Estrategia Nacional contempla para garantizar el alcance de su objetivo general
plantea la integración de tres pilares y seis ejes estratégicos, que a su vez
contienen componentes y actividades, las cuales son necesarias considerar en el
diseño de programas e intervenciones. (ver Tabla 1)
Tabla
1. Pilares y Ejes Estratégicos. Estrategia Nacional para la prevención y el
control del sobrepeso, obesidad y la diabetes. Secretaría de Salud 2013
Pilar Salud Pública;
considera preservar la salud a nivel poblacional a través de la promoción de
estilos de vida saludables, campañas de educación, así como monitoreo del
comportamiento de las enfermedades no transmisibles, sus ejes estratégicos
vinculados de la Estrategia Nacional (México, 2013) son: ´
Vigilancia
Epidemiológica de las enfermedades no transmisibles
Promoción
de la Salud y Comunicación Educativa
Prevención
Pilar Atención Médica;
busca garantizar el acceso efectivo a los servicios de salud a través de
intervenciones médicas dirigidas a la población con factores de riesgo,
involucrando de forma conjunta la capacitación de recursos humanos en salud y
fomento a la investigación científica, algunos de sus ejes estratégicos son:
·
Acceso efectivo a Servicios de Salud
·
Calidad en Servicios de Salud
·
Mejora de competencias y capacidades resolutiva
del personal de salud
·
Infraestructura y tecnología
·
Abasto de medicamentos y pruebas de
laboratorios
·
Monitoreo de la cadena de suministros
·
Investigación y evidencia
Pilar Regulación Sanitaria y Política
Fiscal, otro de los pilares que presenta la Estrategia Nacional
es este el cual pretende establecer respuestas efectivas ante el panorama de
las enfermedades no transmisibles, a través de la regulación del etiquetado y
la publicidad de alimentos y bebidas, de manera particular, la dirigida al
público infantil, además de impulsar políticas fiscales que disminuyan el consumo
de alimentos de escaso valor nutricional. Dentro de sus ejes estratégicos se
encuentran:
·
Reformas en materia de publicidad de alimentos
y bebidas
·
Reformas en materia de etiquetado de alimentos
y bebidas
·
Medidas fiscales para disminuir el consumo de
alimentos y bebidas con escaso valor nutricional.
Con
este eje, se pretende ligar el factor económico, estipulando medidas
recaudatorias que permitan disminuir consumos no sanos.
De
forma conjunta a los pilares de la Estrategia Nacional se encuentran sus ejes rectores,
los cuales marcan no sólo las líneas de acción, sino las directrices que
garanticen la efectividad de los programas sociales dirigidos a la prevención y
atención del sobrepeso, obesidad y enfermedades no transmisibles, siendo estos:
·
Investigación y evidencia científica
·
Corresponsabilidad
·
Transversalidad
·
Intersectorialidad
·
Evaluación del impacto
·
Rendición de cuentas
En
definitivo las políticas públicas deben propiciar una generación que se
sustente en buenos hábitos de alimentación y ejercicio, y en una búsqueda
constante en donde las Instituciones permitan que los contextos se transformen
en ambientes saludables.
Aunque
hasta ahora ningún país tiene bajo control esta epidemia, hay esfuerzos
alentadores en países como Alemania, Gran Bretaña, España y Chile en los que
están participando todos los sectores sociales. En México, a través de la
Estrategia Nacional para la prevención y el control del sobrepeso, obesidad y
la diabetes, se empiezan a identificar los esfuerzos como lo son: la
elaboración e implementación de los lineamientos sobre el consumo de bebidas
saludables, en la necesidad de realizar cambios sustanciales en las escuelas
primarias y en regular la publicidad de alimentos y bebidas dirigidas a los
niños. Se incorporan a diversos sectores el régimen alimentario, actividad
física y salud, la cual involucra a todas las esferas sociales, como la pauta
para realizar cambios socialmente trascendentes en las formas de alimentación y
ejercicio. Se espera que siguiendo estas estrategias, bajo la coordinación de
la Secretaría de Salud, que reconoce la importancia de la prevención, y al
mismo tiempo con la participación de otros sectores gubernamentales y privados,
será posible revertir la tendencia del sobrepeso y la obesidad, además de la
reducción de la prevalencia de las enfermedades no transmisibles.
La
Estrategia también contempla el apartado de evaluación, que es en el que nos
centraremos para efectos de este trabajo. Esta propone medidas enfocadas a
estabilizar y revertir el proceso y las implicaciones que se han generado por
la epidemia del sobrepeso y la obesidad; debido a que las medidas que se
tomarán deberán ser integrales y exhaustivas es necesaria una evaluación
permanente.
La
evaluación atenderá primordialmente dos objetivos: rendición de cuentas y
lograr la identificación de problemas y retos en el diseño o la operación del
programa, para que así pueda existir una retroalimentación entre todos los
involucrados y generar las recomendaciones pertinentes para una mejora continua
y de calidad.
Algunos
de los indicadores que se contemplan son:
•
Proceso y producto. Se derivan del actor relacionado con el problema y a su eje
de acción.
•
Resultado. Se enfoca básicamente en observar las variables dentro del periodo de
acción (corto, mediano y largo plazo), tomando como referencia el porcentaje de
población con obesidad y sobrepeso, hipertensión o hipercolesterolemia; el
porcentaje de actividad física realizada; porcentaje de ingesta diaria de
frutas y verduras; y mortalidad según las causas.
De
tal forma que los indicadores a emplear son:
-
Acciones de salud pública.
-
Regulación sanitaria y política fiscal.
-
Acceso efectivo a servicios de salud.
-
Infraestructura y personal para el cuidado de
la salud.
-
Costos directos por gastos en salud.
-
Costos indirectos por menor productividad.
-
Ámbito familiar.
-
Alimentación / Dieta Nacional (Opción 1,
demanda consumidores).
-
Alimentación / Dieta Nacional (Opción 2, lado
de la oferta).
-
Estilos de vida / Activación física.
-
Variables socioeconómicas.
-
Infraestructura urbana.
Dentro
de las acciones que el Estado ha implementado para dar respuesta a este
importante reto de salud pública, el Instituto Mexicano del Seguro Social IMSS,
2012) desarrolla dentro de sus programas de prevención y atención a la salud el
denominado PREVENIMSS, el cual nace para dar respuesta a la problemática
mencionada, a través de la implementación de un el proceso de mejora de la
medicina familiar, que incluye la Estrategia de Programas Integrados de Salud,
diseñada durante 2001 y puesta en operación en 2002, que integra acciones antes
dispersas, de ahí su denominación; para fines de comunicación, se formó el
acrónimo PREVENIMSS, que fusiona el concepto prevención con las siglas del
Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS). Se trata de una estrategia que
ordena y sistematiza la prestación de los servicios preventivos a través de
cinco grandes programas:
• Salud del Niño
(menores de 10 años)
• Salud del Adolescente
(de 10 a 19 años)
• Salud de la Mujer (de
20 a 59 años)
• Salud del Hombre (de
20 a 59 años)
•
Salud de Adulto Mayor (60 y más años)
De tal
forma que en él se desarrollen atenciones preventivas integradas (API) las
cuales consisten en realizar al derechohabiente todas las acciones preventivas
en una sola atención por la misma enfermera y en el mismo módulo o consultorio
de la enfermera o enfermero especialista en medicina familiar, de acuerdo a los
grupos de edad y sexo de cada uno de ellos.
Los
programas integrados de salud PREVENIMSS logran ser una estrategia de
prestaciones de servicios cuyo propósito se desprende de la política pública en
materia de prevención y control del sobrepeso y la obesidad, a través de la
provisión sistemática y ordenada de acciones relacionadas con la promoción de
la salud, la vigilancia de la nutrición, la prevención, detección y control de
enfermedades, salud sexual y reproductiva y atención médica. (IMSS, 2012)
Se
operacionaliza a través de la acciones preventivas integrales (API) y de los
grupos educativos PREVENIMSS que son un conjunto de derechohabientes que
reciben actividades de promoción y educación para la salud sistematizados y
ordenados por PREVENIMSS en las Estrategias Educativas de Promoción a la Salud
(EEPS).
Estos
programas integrados de salud, que aterrizan en acciones de la política pública
en salud para la prevención y control del sobrepeso y obesidad para los
derechohabientes el IMSS, contemplan de igual forma que la Estrategia Nacional
indicadores, pero sólo de resultado y son:
- Índice
de API (Atención Preventiva Integrada) por atención curativa
- Cobertura
de atención integral PREVENIMSS
- Productividad
de atención preventiva integrada por personal de enfermería.
- Índice
de sospecha de la detección de diabetes mellitus con glucómetro en hombres de
45 a 59 años.
- Cobertura
de detección de primera vez de Cáncer Cérvico - uterino en mujeres de 25 a 64
años.
- Cobertura
de detección de Cáncer de Mama por mastografía en mujeres de 50 a 69 años.
- Cobertura
con esquemas completos de vacunación en niños de un a{o de edad.
- Porcentaje
de atención preventiva integral (API)
- Disminución
porcentual de la tasa de mortalidad por cáncer cervico uterino en mujeres de 25
y más años.
- Índice
de enfermeras por médicos familiares
- Cobertura
de protección anticonceptiva posparto (incluye cesárea)
- Proporción
de aceptantes de métodos hormonales en el posparto (incluye cesárea)
- Cobertura
de protección anticonceptiva postaborto
- Tasa
de partos por mil mujeres en edad fértil (Régimen ordinario)
- Tasa
de abortos por mil mujeres en edad fértil (Régimen ordinario) (IMSS, 2012)
La OMS
(1981) considera que los indicadores de salud son instrumentos de evaluación
que permiten determinar directa o indirectamente modificaciones dando así una
idea del estado de situación de una condición.
Los
indicadores de salud y relacionados con la salud, con frecuencia utilizados en
diversas combinaciones, se emplean en particular para evaluar la eficacia y los
efectos. Un indicador ideal debe tener atribuciones científicas de validez,
es decir debe medir realmente lo que se supone debe medir, confiabilidad
permite realizar mediciones repetidas por distintos observadores, deben dar
como resultado valores similares del mismo indicador, sensibilidad debe
ser capaz de captar los cambios y especificidad tiene que reflejar sólo
cambios ocurridos en una determinada situación. (OMS,1981).
De
la misma manera la OMS (1981) define la evaluación del impacto en la salud
(EIS) como una combinación de procedimientos, métodos y herramientas a través
de las cuales se puede juzgar una política, programa o proyecto en relación con
sus efectos potenciales sobre la salud de la población y la distribución de
tales efectos.
Desafortunadamente
no se cuenta con los suficientes recursos metodológicos que faciliten una
evaluación de impacto que refleje en su más amplia gama los aspectos
relacionados con la calidad. Para la evaluación de impacto de cualquier
programa de salud, será necesario disponer de un instrumento que permita
operacionalizar el concepto de evaluación de impacto en salud en
correspondencia con las características particulares del mismo y su relación
con las esferas de actuación de los implicados.
Las
intervenciones con un impacto real en la salud de las poblaciones deben tener
un enfoque global y ser de nivel estructural, con medidas de salud pública
decididas a nivel político, los responsables de ponerlas en marcha deben
implicarse en el proceso de toma de decisiones y en la posterior evaluación de
su efectividad. Una de las particularidades de la evaluación de impacto es
precisamente reflejar el resultado que han tenido los programas antes, durante
o luego de su implementación y que debe cumplir entre otras características,
con las siguientes: ser multidisciplinar, intersectorial, utilizar variedad de
métodos diversos, manejar información cuantitativa y cualitativa, priorizar
grupos de riesgos y ser participativa. Por lo que de acuerdo con González L.
(2000; 15) “La evaluación del impacto comprende los procesos de análisis,
seguimiento y gestión de las consecuencias sociales, voluntarias e
involuntarias, tanto positivas como negativas, de las intervenciones planeadas
(políticas, programas, planes, proyectos), así como cualquier proceso de cambio
social, invocado por dichas intervenciones…”. Lo que permite entender que esta
definición es más ambiciosa por cuanto refleja los cambios que puede producir
una acción en un determinado grupo social.
En
definitivo las intervenciones con un impacto real en la salud de las
poblaciones deben tener un enfoque global y ser de nivel estructural, con
medidas de salud pública decididas a nivel político, por tal motivo los
agentes responsables de ponerlas en marcha deben involucrarse totalmente en el
proceso de toma de decisiones y en una evaluación posterior de su efectividad. Por
ello una de las particularidades de la evaluación de impacto consiste
precisamente en reflejar el resultado que han logrado los programas antes,
durante o posterior a su implementación y que debe cumplir entre otras
características, con las citadas a continuación como un deber ser:
multidisciplinar, intersectorial, utilizar variedad de métodos diversos,
manejar información cuantitativa y cualitativa, priorizar grupos de riesgos y
ser participativa. (Mirabal, M., 2012; 6)
Desafortunadamente es muy claro observar que en las
políticas públicas de salud en el país la
labor de evaluación de impacto conlleva múltiples dificultades, generalmente
relacionadas con aspectos metodológicos que se presentan en la operación, sobre
todo las relacionadas con: la falta de disponibilidad de información,
comúnmente reflejada por escasos o nulos sistemas de generación y
almacenamiento de la misma; la ausencia de personal calificado para efectuar el
trabajo, frecuentemente observado de forma principal en las instituciones que
conforman nuestro Sistema Nacional de Salud; carencia de metodologías adecuadas
para su desarrollo, que se desprende de las dos mencionadas con anterioridad,
así como la falta de un sistema de evaluación y monitoreo, por lo que no se
conoce el proceso desarrollado.
Autores como Itzcovitz (1998), Orozco
(2005), Smith (2001), Libera (2007) y Lozano Casanova (2011) han realizado
aportes en función de la evaluación de impacto en diferentes esferas y su
incidencia en el impacto social.
Desafortunadamente en el contexto de
planes y programas se utilizan los indicadores para la fijación de metas
numéricas. La elaboración de metas coloca al programa en un marco medible que
se plantea como posible a evaluarse de forma oportuna y objetivamente sus
resultados. El inconveniente radica en el modo en el cual las metas se han trazado,
debido a que no corresponde a un proceso integral que considere multifactores
más allá que el histórico numérico existente, de modo que se está ante el
fenómeno de la pseudobjetividad, señalado por López P. & Galbán P. (2011).
Una opción en la verdadera construcción
de indicadores de impacto es la utilización de datos de fuentes nacionales
Lozano Casanova (2011) plantea que el impacto de logra medir constatando los
resultados y colocándolos en correlación con la intención inicial. No obstante la
evaluación del impacto se asocia con los beneficios o efectos, más que con los
resultados estableciendo una vinculación a las alternativas que se poseen para
realizar este tipo de evaluación con el uso de indicadores.
Desde la concepción teórica de los autores se debe entender que la
evaluación constituye el proceso que determina, de manera sistemática y
objetiva, la pertinencia, eficiencia, eficacia e impacto de los programas en
relación con los objetivos planteados para su implementación, con la finalidad de
mejorar el desarrollo de las acciones, que contribuya a la planificación,
programación y toma de decisiones.
Conociendo lo anteriormente mencionado se propone
que a lo largo de este trabajo de investigación se diseñe un proceso de evaluación que permita el
aumento de la eficacia y efectividad de la estrategia de prestación de
servicios PREVENIMSS, como parte del nivel de satisfacción de los usuarios; con
un modelo que permita evaluar el impacto de los programas de salud pública,
que sea viable y eficaz en
su aplicación y principalmente que contribuya en la toma de decisiones por parte
de los directivos que permita incrementar la calidad de los servicios de salud
en la prevención y control del sobrepeso y la obesidad.
Capítulo II
Los indicadores de
impacto de la estrategia de prestación de servicios PREVENIMSS
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en su carácter de
entidad paraestatal de la administración pública federal, contribuye al
cumplimiento del mandato constitucional que establece que “toda persona tiene
derecho a la protección de la salud...”.
(DOF, 2013). Principalmente al dar cumplimiento a la Ley del Seguro
Social (DOF, 2012), a través de la seguridad social y asumir como parte de
ésta, el compromiso de preservar y mejorar las condiciones de salud y bienestar
de la población derechohabiente, así como elevar la calidad, la oportunidad y
calidez de los servicios otorgados a los derechohabientes.
Con este propósito y en apego al marco de las políticas y la
planeación nacional del desarrollo, vertidas en la Ley de Desarrollo Social y
los Lineamientos Generales para la Evaluación de los Programas Federales de la
Administración Pública Federal; el Instituto Mexicano del Seguro Social
establece mecanismos de evaluación de los programas, procesos e iniciativas, a
través de indicadores que orientan la medición hacia el logro de objetivos y
metas (IMSS, 2016).
La salud juega un papel definitivo en el desarrollo de un país,
por tanto, impulsar Políticas de Salud permite visualizar el concepto de salud
más allá de los servicios del mismo sector, a través, de acciones integrales
que permitan un efecto en la salud de la población. (Stahl et al., 2006).
Bajo esta perspectiva el Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS), mediante PrevenIMSS, realiza diversas actividades de promoción de la
salud, prevención y detección oportuna a sus derechohabientes
PrevenIMSS es la estrategia
de prestación de servicios que tiene como propósito general la provisión
sistemática y ordenada de acciones relacionadas con la promoción de la salud,
la vigilancia de la nutrición, la prevención, detección y control de
enfermedades, salud sexual y reproductiva y atención médica ordenándolas en
cinco grupos de edad:
• Programa de Salud
del Niño,
• Programa de Salud
del Adolescente,
• Programa de Salud
de la Mujer,
• Programa de Salud
del Hombre y
• Programa de Salud
del Adulto Mayor.
Así a través de un conjunto de acciones preventivas y educativas
para la protección de la salud, ordenadas en los cinco grupos de edad
mencionados se establecen acciones de prevención y estrategias de educación en
salud. (Silva, 2012).
El modelo de atención a la salud del Instituto Mexicano del Seguro
Social es de carácter integral y por ello incluye la prevención, curación y
rehabilitación. Sin embargo, el énfasis ha estado en la atención al daño,
principalmente en la atención hospitalaria, tanto del segundo como del tercer
nivel.
Lo cual consideramos que presenta
deficiencias en modelos estructurales de atención primaria a la salud,
que no permite el alcance de políticas nacionales con respecto a la prevención
efectiva de la pandemia de sobrepeso y obesidad.
Lo anterior va muy de la mano con la presencia frecuente de la
insuficiente calidad de los servicios que se otorgan. Por tal motivo, se considera
prioritario también la atención al daño pero poco se han desarrollado los
servicios preventivos en comparación con otros programas de atención a
políticas públicas como el de vacunación, hidratación oral y planificación
familiar, que han tenido gran impacto en la salud y demografía del país. Lo
anterior, aunado a la transición demográfica y epidemiológica, se ha traducido
en elevados gastos de atención médica.
La estrategia Programas Integrados de Salud, PREVENIMSS fue
diseñada durante 2001 y puesta en operación en 2002 e integra en conjunto
acciones antes dispersas, de ahí su denominación; para fines de comunicación
social, se formó el acrónimo PREVENIMSS, que fusiona el concepto prevención con
las siglas del Instituto (Onofre, 2006).
Así, el contenido de los programas se elaboró con base en la
magnitud, trascendencia, impacto y vulnerabilidad de los daños o factores de
riesgo a prevenir. Con lo anterior se cambió el enfoque tradicional de los
programas de salud: de la prevención de enfermedades y riesgos específicos, a
la protección de la salud de grupos poblacionales.
Al concentrar las acciones de cada uno de los grupos para los
cuales se direccionó como target, se buscaba la mejora en su eficiencia y
elevación de su impacto.
Esta estrategia de alguna manera obligó a modificar los sistemas
de información y evaluación, de tal forma que ahora permiten medir las
coberturas de los programas e inicialmente en algunas delegaciones que
constituyen al IMSS se han empezado las evaluaciones de impacto, ligadas a la
calidad de la atención y satisfacción de los usuarios (Onofre, 2006).
De acuerdo al Manual de Indicadores Médicos (IMSS, 2016) el
Instituto dispone de diversos instrumentos de evaluación que coadyuvan en el
análisis de desempeño institucional, la toma de decisiones y la rendición de
cuentas.
Uno de estos instrumentos, ha sido diseñado por la Dirección de
Prestaciones Médicas (DPM) el cual se basa en un marco general de evaluación y
monitoreo de las prestaciones médicas, mediante el uso de diferentes
herramientas como parte de un ciclo dinámico, que le otorgan estabilidad a los
productos generados en los diferentes momentos del proceso.
El Manual Metodológico de Indicadores Médicos (IMSS, 2016) tiene
carácter técnico – normativo y se considera como guía para el proceso de
evaluación interna de los indicadores de PREVENIMSS además de considerarse como
sistema de monitoreo de las prestaciones médicas que se otorgan en el
Instituto. A través de fichas técnicas establece los fundamentos conceptuales y
operativos donde se refiere el objetivo de la medición; el método de cálculo;
las fuentes oficiales para la obtención de los datos; los criterios y
estándares esperados, así como los rangos para establecer el nivel de
cumplimiento alcanzado, en este caso de utiliza semáforo que identifica tres
niveles de desempeño: verde (aceptable), amarillo (con riesgo) y rojo
(crítico).
El diseño del enfoque de evaluación está basada en Procesos de
Salud-Enfermedad, el cual tomó como base el modelo (secuencia de eventos o
etapas) descrito en las Normas Oficiales Mexicanas, así como en las Guías de
Práctica Clínica Institucionales y del Sector Salud.
Las principales características de este enfoque de evaluación son:
en primer término:
1. Eje centrado en la
población derechohabiente de grupos poblacionales de riesgo y en los que existe
la posibilidad de establecer estrategias para evitar el incremento del daño de
algún padecimiento específico;
2. Medición de las
acciones (intervenciones) que son ejecutadas por los servicios de salud para
erradicar o impedir el avance de la enfermedad y sus complicaciones.
Esta visión de análisis de tipo secuencial favorece la evaluación
y el monitoreo institucional, a través de los resultados de las acciones
realizadas para alcanzar la “Atención Integral” de los derechohabientes del
Instituto.
De esta manera, el Manual Metodológico (IMSS, 2016) considera la
promoción y protección de la salud, la prevención de la enfermedad, el
diagnóstico, el tratamiento, la identificación de complicaciones, la prevención
de la incapacidad e invalidez o el desenlace (recuperación del estado de salud
o muerte), permitiendo medir el impacto sobre el problema de salud o sus
determinantes, así como el avance paulatino en cada uno de ellos.
Para temas como la obesidad y el sobrepeso se utilizan indicadores
que, de preferencia, debían ser de resultado/impacto (resultado intermedio o
final) como coberturas, incidencias, prevalencias, letalidad, mortalidad;
factibles de obtener de los diferentes sistemas de información oficiales y
susceptibles de medición en población derechohabiente.
El modelo básicamente considera el curso enfermedad (historia
natural de la enfermedad) relacionadas con las intervenciones aplicadas. Pero
consideramos, se sigue haciendo importante considerar aspectos de impacto y
atención y satisfacción de usuarios, regionalizados a cada delegación que
conforman el Instituto.
En 2013 se contemplaban para los Programas Integrales de Salud 13
indicadores, sin embargo en la actualización 2016, de acuerdo a la necesidad
demandante de crear estrategias y acciones de alto impacto en la lucha contra
el sobrepeso y obesidad se establecieron 8 indicadores exclusivos en la
atención de adultos mayores de 20 de mencionado padecimiento y 6 indicadores
relacionados con las acciones PREVENIMSS
Observemos la configuración de los indicadores cargados a la lucha
con la prevención del sobrepeso y obesidad en la siguiente tabla.
Fuente: Manual Metodológico indicadores (2016). IMSS
Presentaremos las fichas técnicas de la construcción de cada uno
de estos 8 indicadores de atención integral al sobrepeso y obesidad para
analizar su dirección a la mejora y atención el impacto en salud deseado.
Podemos observar que no se cuenta con indicadores de impacto en
las descripciones que el Manual Metodológico 2016 nos presenta, sólo
encontramos indicadores estratégicos y de gestión.
Lo anterior lo podemos concluir debido a que la evaluación de
impacto en salud tiene diferentes momentos dentro del proceso de planificación
y realización de una política, programa
o proyecto. Pero la función predictiva de la evaluación de impacto en el apoyo
a la toma de decisiones políticas ya que permite las recomendaciones a estas.
La evaluación de impacto en salud es una sólida herramienta para
lograr afrontar las desigualdades en salud así como dar la información
existente y precisa para mejorar la calidad de las decisiones de los creadores
de políticas sectoriales. Asimismo, permite una ordenada alineación de los
diferentes programas existentes dentro del sector público para mejorar la salud
de la población y hacer un uso eficiente de los recursos públicos (Stahl et
al., 2006).
El objetivo de la evaluación de impacto en salud es sin lugar a dudas
mejorar el conocimiento sobre el efecto de las políticas o programas en la
salud de las poblaciones, además de informar a los responsables políticos y a
las poblaciones afectadas, de igual forma debe facilitar los cambios en las
políticas evaluadas para mitigar los efectos negativos y maximizar los impactos
positivos (Parry J.M. y Kemm J.R., 2005).
La Evaluación de Impacto en Salud es una combinación de
procedimientos, métodos y herramientas con los que puede ser juzgada una
política, un programa o un proyecto, en relación a sus potenciales efectos en
la salud de la población, y acerca de la distribución de esos efectos dentro de
la misma población (OMS- ECHP, 1999).
Una evaluación de impacto en salud se emplea de mejor manera
cuando se elabora de forma prospectiva durante el desarrollo o diseño de una
política (Kemm, et al., 2004). El proceso debe de activarse cuando el
desarrollo de la política en cuestión esté lo suficientemente avanzado de forma
que se tenga clara la naturaleza y el propósito de la misma, pero al mismo
tiempo que dicho desarrollo esté lo suficientemente prematuro para que se pueda
influenciar en el diseño y/o implementación de la propuesta.
La Evaluación de Impacto en Salud se desarrolla en Europa desde
1999, sobre todo en Reino Unido, Holanda y Suecia (Kemm J., Parry J. y Palmer
S., 2004). Otros países como Francia y Alemania la implementan de manera más
recientemente.
La mayoría de las aproximaciones se llevan a cabo a nivel local
(en proyectos o programas de menor escala), a pesar de los intentos recientes
de trasladarlo al niveles más amplios (Lock K., Mc Kee M., 2005).
La evaluación del impacto en la salud (EIS) cada vez más se emplea
en países europeos, de forma paralela al interés creciente de los gobiernos por
incorporar el valor salud en las agendas.
Un claro ejemplo son los avances que España ha dado al respecto lo
cual podemos observar claramente en el Programa de Evaluación de Impacto del
Gobierno Vasco.
Para llevar a cabo la EIS del Gobierno Vasco se ha utilizado una
herramienta de cribado (checklist) para la EIS desarrollada ad hoc para su
aplicación a las políticas autonómicas, y validada por el Departamento de
Sanidad y Consumo. Se trató de una herramienta basada en el modelo de los
determinantes sociales de la salud (DSS).
Este marco conceptual trata de explicar cómo las desigualdades en
la salud y el bienestar se relacionan con factores intermedios que vienen
determinados por la posición social de las personas. Así, factores del contexto
socioeconómico y político, que incluyen el gobierno y la tradición política,
los actores económicos y sociales, así como los valores y normas culturales y
sociales actúan como determinantes estructurales de la salud. Estos factores
tienen una gran influencia en la posición que las personas adquieren en la
jerarquía social, condicionando diferencias en la distribución de factores
intermedios como las condiciones materiales de vida, factores psicosociales y
hábitos de vida, que a su vez producen resultados desiguales en la salud y el bienestar.
En este programa mediante un análisis sistemático de los
determinantes sociales de la salud, además se identificaron los impactos
(positivos, negativos o dudosos) en la salud y se elaboraron las
correspondientes recomendaciones.
Las conclusiones de la aplicación de la EIS del Gobierno Vasco,
permitió atender las políticas, planes y proyectos a fin de que se incorporen
en la perspectiva de las desigualdades sociales a fin de mejorar su
efectividad. Este Programa que tuvo como razón de ser la lucha contra las
desigualdades sociales, aumentó sus efectos positivos e incorporación de la
perspectiva de género.
Dicha integración permitiría diseñar acciones más adaptadas a las
necesidades diferenciales de hombres y mujeres. (Aldasoro, Esnaola y Bacigalupe,
2012).
Otro ejemplo más es Canadá, Quebec institucionalizó el proceso de
la evaluación del impacto en la salud al incluirla en su Ley de Salud Pública.
La EIS ofrece un marco estructurado que permite evaluar las
posibles consecuencias de políticas extrasanitarias en la salud comunitaria.
Por ello su objetivo último es el de maximizar las ganancias en salud y así, en
la medida de lo posible, reducir las desigualdades.
De igual forma se le atribuye un gran potencial para el abordaje
de los determinantes y la acción intersectorial en salud. Como retos de futuro
se apunta la necesidad de fortalecer sus fundamentos metodológicos,
especialmente en lo que se refiere al proceso de estimación de impactos, así
como la necesidad de avanzar en su integración progresiva en los procesos
formales de decisión, ya sea por sí sola o como parte de otras evaluaciones de
impacto.
Los mayores avances se han hecho en países como Inglaterra, Gales,
Irlanda, Suecia, Finlandia y los Países Bajos, donde la EIS se está
introduciendo de forma más o menos sistemática en distintas instancias y
niveles de decisión. Sin embargo, al tratarse de una herramienta de reciente
creación, se encuentra todavía en una fase inicial de desarrollo.
La evaluación del impacto en salud se está abordando ya de una
manera regular a nivel europeo. La Comisión Europea (CE) ha convertido en una
prioridad la utilización de evaluaciones del impacto que identifiquen las
repercusiones sociales, económicas y medioambientales de todas las nuevas
propuestas importantes. Las repercusiones sobre la salud y los sistemas
sanitarios se consideran una parte de este amplio procedimiento, adicionalmente
la CE está trabajando con los Estados Miembros de la Unión Europea (UE) para
desarrollar metodologías y herramientas que aborden la salud y los sistemas
sanitarios en la toma de decisiones, especialmente a través del Grupo de Alto
Nivel sobre Servicios Sanitarios y Atención Médica.
A través del proyecto “La eficacia de la Evaluación del Impacto
Sanitario”, y con el apoyo financiero de la CE, el Observatorio Europeo de
Sistemas y Políticas de la Salud ha utilizado sus redes de expertos para reunir
valiosas evidencias de esta índole.
En nuestro país hay un escaso conocimiento y experiencia al
respecto; únicamente se han puesto en marcha algunas experiencias pioneras en
sexenios pasados, que intentaron desde la Secretaría de Salud.
A pesar de que en los últimos años ha aumentado de forma notable
el interés por la evaluación de las intervenciones en salud, especialmente en
relación a su utilidad social y su eficiencia económica, en México estamos
todavía muy lejos de tener un grado suficiente de consenso en los aspectos
básicos de la evaluación, como son la terminología, la finalidad y la
metodología de trabajo.
Dado el contexto actual sobre el futuro de la salud pública en
México, vale la pena reflexionar sobre las oportunidades de desarrollo de la
EIS en los próximos años, así como su potencial real para colocar y mantener el
valor «salud» en las agendas.
Es necesario crear acciones de evaluación delegacional sobre el
impacto de los Programas Integrales a través de la recopilación de la evidencia empírica para fundamentar las
políticas y estrategias de salud relacionadas con:
- Un equilibrio
entre la atención preventiva y curativa;
- Uso de estándares
basados en las experiencias internacionales para guiar el desarrollo de
infraestructura y recursos humanos con un enfoque en el cuidado preventivo y
- Uso de puntos de
referencia para monitorear la calidad del cuidado de la salud, también con un
enfoque en la atención preventiva.
Esto ayudará a formular nuevos documentos estratégicos y de
política, así como promover políticas basadas en pruebas de decisiones dentro
de la cultura delegacional, lo cual complementará de forma eficiente los
documentos de gestión que se generan al interior de las Jefaturas de Servicios
de Prestaciones Médicas.
Esta evaluación del impacto del programa ayudará a guiar el curso
futuro del mismo mediante la identificación de buenas prácticas y áreas de
oportunidad, siendo una excelente herramienta para la administración brindando
evidencia objetiva sobre los beneficios de atención preventiva que puede
contemplar a mediano plazo que el sector de la salud podría trazar su
estrategia de atención de salud.
En el Capítulo III presentaremos algunos resultados aislados de
evaluaciones a PREVENIMSS y se propondrá un modelo sencillo de evaluación de
impacto para la Delegación Veracruz Sur en base al análisis de los datos
recopilados por medio de la aplicación del SERVQUAL, instrumento con el que nos
auxiliamos para la propuesta.
Capítulo III
Proceso de
evaluación que permita el aumento de la eficacia y efectividad de la estrategia
de prestación de servicios PREVENIMSS, como parte del nivel de satisfacción de
los usuarios: Propuesta
De acuerdo con el Banco Mundial (2000), la evaluación de impacto
mide los cambios en el bienestar de los individuos que pueden ser atribuidos a
una política específica y sus objetivos están direccionados en proveer
información y ayudar a mejorar su eficacia.
En este sentido, se convierte en una herramienta que utilizan los
tomadores de decisiones en la formulación de políticas, y que hacen posible que
el público pueda exigir cuentas sobre los resultados de los programas.
Existen otros tipos de evaluación de programas, como las
revisiones organizacionales y el monitoreo de procesos, pero éstos no miden la
magnitud de los efectos ni atribuyen la causalidad que corresponde a los
efectos.
Un análisis causal a través de procesos de evaluación, son
esenciales para comprender la función relativa de la intervención de programas
alternativos, por ejemplo, en la reducción de la pobreza.
La información generada por esta evaluación ayuda a tomar
decisiones sobre la necesidad de ampliar, modificar o eliminar cierta política
o programa, y es posible utilizarla para asignarle prioridad a las acciones
públicas.
Las evaluaciones de impacto requieren una gran cantidad de
información, tiempo y recursos. Por esta razón, es importante seleccionar
atentamente las acciones públicas que se evaluarán. Uno de los aspectos
importantes al momento de seleccionar los programas y políticas que se
evaluarán, es el potencial de aprendizaje que se deriva de sus resultados. En
general, es mejor evaluar programas a partir de los cuales se pueda extraer el
máximo de conocimientos y que al mismo tiempo proporcionen información sobre
formas de corregir los problemas que se presentan durante su operación
(Prennushi, G., 2000).
La Organización Mundial de la Salud (2000) define la evaluación
del impacto en la salud (EIS) como una combinación de procedimientos, métodos y
herramientas a través de las cuales se puede juzgar una política, programa o
proyecto en relación con sus efectos potenciales sobre la salud de la población
y la distribución de tales efectos.
El fin de la EIS es maximizar las ganancias en salud de una
intervención, a pesar de que tal intervención no tenga como finalidad la mejora
de la salud y de ahí el carácter predictivo de la EIS: no es tanto una mera
herramienta de investigación, sino una herramienta para ayudar en la toma de
decisiones.
Su carácter multidisciplinario, intersectorial y participativo,
con una especial atención a las desigualdades sociales en salud derivadas del
nivel socioeconómico, la etnia, el género o la edad.
La utilización de metodologías tanto cuantitativa como cualitativa
y los valores subyacentes a la EIS son la democracia, la equidad, el desarrollo
sostenible, la promoción de la salud y el uso ético del conocimiento
científico, así como la participación y la igualdad de los distintos agentes
(Mindell, J., 2003).
En definitivo, considerar el marco teórico de los determinantes
sociales de la salud permite posicionar a la EIS de forma privilegiada a fin de
que el diseño de las intervenciones sectoriales considere la relación entre los
aspectos sociales y la salud de las poblaciones.
Por lo tanto al considerar lo descrito con anterioridad, es
necesario considerar los resultados en
salud y los factores de riesgo o determinantes de la salud en los estudios
epidemiológicos clásicos, así como las causas subyacentes que los explican.
Estas causas, también llamadas determinantes de los determinantes
de la salud, hacen alusión a factores sociales como lo pueden ser: medio
ambiente social, trabajo, vivienda, transporte, educación, etc., los cuales son
modificables a su vez por acciones de índole político (Joffe, M. & Mindell,
J., 2002)
Joffe M. y Mindell J. (2002), consideran que el análisis de la
relación entre las políticas, los determinantes y la salud se puede generar
utilizando aproximaciones diversas, que incluyen, entre otras, la evaluación de
necesidades, el análisis de políticas en salud, el estudio de la carga de
enfermedad o la estimación del impacto sobre la salud de la disminución de una exposición.
La Evaluación de Impacto en Salud, definitivamente se nutre de la
evidencia obtenida de esas aproximaciones y valor a los efectos potenciales de
una intervención sobre la cadena causal que incluye los determinantes sociales
de la salud, los determinantes o factores de riesgo individuales y los
resultados en salud.
Al analizar que es una EIS, podemos observar que esta se encuentra
íntimamente relacionada al cumplimiento de sus objetivos y en el sentido de
recolección de información y monitoreo de su operación a los indicadores. Sin
embargo, continuamente se confunde a los indicadores con toda serie de datos
disponibles, medidas y estadísticas; por ello, es pertinente aclarar sus
diferencias.
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2005) los
indicadores son una parte crítica del proceso de medición que depende de la
definición y selección de indicadores, partiendo de la base de qué resultado de
acciones que son las que se miden.
Mondragón Pérez señala que
se carece de una definición precisa por parte de algún organismo nacional o
internacional, sólo algunas referencias que permiten describirlos como
herramientas para clarificar y definir de forma más precisa, objetivos e
impactos son medidas verificables de cambio o resultado que se encuentran
diseñadas para contar con un estándar contra el cual evaluar, estimar o
demostrar el progreso relacionado de forma directa a metas establecidas, lo
cual facilitan el reparto de insumos, produciendo productos y alcanzando
objetivos.
Horn R. (1993) los define como indicadores sociales que son
estadísticas, serie estadística o cualquier forma de indicación que nos
facilita estudiar dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos con respecto a
determinados objetivos y metas, así como evaluar programas específicos y
determinar su impacto.
Como bien lo menciona Mondragón (2002), la construcción de
indicadores requiere un marco legal, programático y normativo tanto nacional
y/o internacional, estableciendo las necesidades de información para medir o
analizar la situación de la economía, la sociedad, la población o el medio
ambiente, respecto a determinados valores o metas perseguidos.
Lozano Casanova (2011) plantea que el impacto se mide constatando
los resultados y colocándolos en correlación con la intención inicial. No
obstante, es válido aclarar que la evaluación por impacto se asocia, no con los
resultados propiamente dichos, sino con los beneficios o efectos de dichos
resultados, vinculando las alternativas que se tienen para realizar este tipo
de evaluación mediante la investigación y con el uso de indicadores.
Autores como Fuentes & Verdessi (1996) consideran en términos
generales que los indicadores de salud representan medidas resumidas que
permiten capturar información relevante sobre distintos atributos y dimensiones
del estado de salud y del desempeño de un
sistema de salud.
De forma específica los visualizan en relación a la proporción de
señales para monitorear la gestión de un servicio, asegurando con ello que las
actividades vayan en el sentido correcto, que permita evaluar los resultados de
una gestión frente a sus objetivos, metas y responsabilidades.
Actualmente el Programa de salud PREVENIMSS, creado como un
conjunto de acciones preventivas y educativas para la protección de la salud,
ordenadas estas en cinco grupos de edad, busca contribuir a mejorar la salud de
la población mediante la detección y tratamiento del sobrepeso y la obesidad en
la población mayor de 20 años de edad derechohabientes del IMSS, con esto, se
busca disminuir el riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles como
diabetes, dislipidemias y problemas cardiovasculares.
En la Delegación Veracruz Sur para lograr lo anterior, se otorga
capacitación a personal médico y se realizan acciones de prevención de la salud
a fin de evitar enfermedades como la diabetes y la hipertensión.
El programa realiza acciones de detección, tratamiento y control
en el primer nivel de atención.
A partir de la revisión de sus documentos de gestión, diagnostico
de salud, se puede identificar que los programas integrados en la delegación
Veracruz sur, presentan una limitación en la evaluación de su cobertura para
medir la población potencial y su población objetivo, debido a que en la
mayoría de los casos la canalización al programa PREVENIMSS se pierde o se
omite por parte del médico de primer nivel de atención.
De igual forma se observan que de los indicadores correspondientes
a sobrepeso y obesidad se limitan al número de acciones a realizar, estipulando
estos indicadores fuera del alcance del nivel de satisfacción del paciente y
por lo tanto si logran reducir la prevalencia del sobrepeso y obesidad.
Para tales efectos se aplicó el siguiente cuestionario a los
derechohabientes canalizados por su médico familiar a PREVENIMSS en tres de las
Unidades de Medicina Familiar (UMF) más grandes de la zona Córdoba – Orizaba.
¿Por qué evaluar la calidad y nivel de satisfacción?, la propuesta
se encamina a complementar los indicadores dispuestos por la normativa
institucional con indicadores de índice de satisfacción a fin de encontrar
coherencia entre la estrategia PREVENIMSS y el impacto logrado en el ciudadano
participante en ella.
Así podemos completar la evaluación con Accesibilidad (Torres y
Lastra, 2008) la cual refleja indiscutiblemente, aspectos relacionados con las
posibilidades de acceso que cada uno de los usuarios tienen sobre los servicios
médicos que oferta PREVENIMSS en la lucha contra el sobrepeso y obesidad.
Capacidad de respuesta (Torres y Lastra, 2008; Regaira, et. al,
2010) y respuesta
rápida (Casalino, 2008) ambas permiten evaluar la cantidad de
empleados, de forma suficiente a fin de atender a todos los usuarios Evalúa si
la cantidad de empleados es suficiente para atender a los usuarios, así como
los tiempos oportunos que el paciente espera para poder recibir el servicio
médico solicitado.
Confiabilidad (Casalino, 2008; Jélvez, et al., 2010); Calidad
funcional (Juárez, et al.,2011). Nos permiten identificar la seguridad que
tiene el paciente de recibir el servicio que le fue prometido, permitiéndonos
considerar aquellos aspectos relacionados con las competencias del personal, la
confianza en las revisiones así como en los resultados de los tamizajes que se
brinda a los pacientes en PREVENIMSS.
Empatía (Torres y Lastra, 2008; Casalino, 2010; Regaira, et al.,
2010; Jélvez, et al., 2010; Juárez, et al., 2011) de los principales y está
enfocada a la medición del trato, atención e interés que el personal de la
institución hospitalaria manifiesta hacia los usuarios de la misma y el cuidado
que se da de manera individualizada.
Elementos tangibles (Torres y Lastra, 2008; Casalino, 2008;
Regaira, et al, 2010; Jélvez, et al., 2010; Juárez, et al., 2011). Considera el
estado físico y condiciones del equipamiento y las instalaciones en las cuales
los usuarios reciben el servicio de salud que requieren, así como la apariencia
del personal adscrito a las unidades de atención médica.
Fiabilidad (Regaira, et al., 2010). Identifica si el personal de
la institución es comprensivo con los pacientes y sus problemas de salud.
Responsabilidad (Jélvez, et al., 2010). Expresa la disposición que
el personal tiene para ayudar a los pacientes canalizados por sobrepeso y
obesidad a PREVENIMSS.
El tipo de investigación que se realizó corresponde al enfoque
cuantitativo, debido a que a través de un cuestionario se recogieron los datos y analizaron los datos con técnicas que caracterizan al mismo
(Mertens, 2010; Hernández, Fernández y Baptista, 2010; Creswell, 2012).
Con un diseño no experimental, ya que no se influyó en los
encuestados para responder a las preguntas formuladas en el cuestionario. Se
trató de un estudio transversal, con motivo de que la recolección de datos
ocurrió en un periodo específico actividad de campo que se llevó a cabo desde
junio a agosto de 2016.
De acuerdo con Bernal (2006), se decidió aplicar el estudio
multicaso como estrategia de investigación, con el fin de analizar la calidad
de los servicios de salud desde la percepción de los usuarios, especialmente en
tres unidades de primer nivel de atención.
De acuerdo con la tipología de estudio de caso de Stake (2000), el
análisis de los datos es instrumental-colectivo, puesto que se suman los
hallazgos de las unidades y analizadas para generar conclusiones en relación al
tema de sobrepeso y obesidad con base a ello proponer estrategias que
permitirán la continuación de una evaluación constante que se sume a la
valoración de indicadores para la prevención del sobrepeso y obesidad.
Es importante señalar que la población de estudio se conformó por
aquellos usuarios que tienen acceso a los servicios de salud en las unidades de
primer nivel analizadas y canalizados a PREVENIMSS.
Para facilitar el muestreo probabilístico, se decidió por una
muestra cuantitativa no probabilística, integrada por participantes voluntarios
que se localizaban en las unidades de estudio canalizados a PREVENIMSS por
presentar diagnóstico de sobrepeso y obesidad que además que accedieron a
responder el cuestionario.
Se logró obtener una tasa de respuesta del 90.8% (equivalente a
349 cuestionarios).
Se diseñó y aplicó la técnica del cuestionario, para medir la
variable de calidad de los servicios de salud, ya que permite recoger
información por medio de un lenguaje sencillo y comprensible, facilita la
uniformidad en la aplicación y puede responderse por un mayor número de
personas, con ahorro de tiempo y facilidad en la contabilidad y comprobación de
los resultados.
Este instrumento se conformó por 22 ítems divididos en los
siguientes rubros:
Escala de Preguntas
Ítems 1-4: tangibles
Ítems 5-9: fiabilidad
Ítems 10-13: capacidad de respuesta
Ítems 14-17: seguridad
Ítems 18-22: empatía
La escala de respuesta es de tipo Likert de seis puntos para la
variable de calidad en los servicios de salud (Muy satisfecho, Satisfecho, Ni
insatisfecho ni satisfecho, Insatisfecho, Muy insatisfecho y no se/no
recuerdo).
Berry y Zeithaml (1988) comentan que en el SERVQUAL, se contempla
dentro de su metodología una serie de factores que subyacen a los juicios de
los usuarios sobre la calidad de un servicio (Cortés e Iglesias, 2004; Miranda,
2007). Sin embargo, cabe aclarar que con el objetivo de contar con la mayor
cantidad de información posible y lograr la validez de contenido en el contexto
de análisis, se realizó una adaptación a este instrumento a partir de la
revisión de estudios previos que han medido la calidad de los servicios en el
sector salud y la carencia de los mismos específicamente para PREVENIMSS.
Para determinar el tamaño de la muestra de posibles sujetos a
encuestar, se aplicó la fórmula para poblaciones infinitas (n= Z2 pq e2 ), al
95% de confianza y con un margen de error del .05, obteniendo un tamaño de 384
usuarios a encuestar.
Para el análisis de la percepción de los usuarios sobre la calidad
de los servicios, se realizó estadística descriptiva, a fin de caracterizar el
perfil de los encuestados, se estudió mediante las técnicas de ANOVA y prueba t
las diferencias de la percepción de las dimensiones de la calidad de los
servicios, en contraste con variables como el nivel de escolaridad, la unidad
hospitalaria, el lugar de residencia del usuario, la edad y el sexo.
Las tres unidades hospitalarias contempladas en el estudio se
localizan en la región de las Altas Montañas del estado de Veracruz y
pertenecientes a la Delegación Regional Veracruz Sur del IMSS.
Estas unidades médicas se
distribuyen en el primer nivel de atención a la población derechohabiente y son
las de mayor magnitud en la zona Córdoba – Orizaba.
Con respecto a las características generales de los usuarios
encuestados, se observó que en su mayoría corresponden al sexo femenino
(62,5%). El sistema de afiliación a través del cual se les proporciona su
servicio médico, proviene mayormente del familiares y un 42,1% de trabajadores.
Un 41,8% cuenta con estudios de educación básica (primaria y secundaria), un
19,2% con nivel de estudios de preparatoria y un 32,1% con nivel de
licenciatura.
La mayoría de los y las encuestadas están casados (62,2%) y el
18,6% son solteros o solteras.
El 28,1% de la población usuaria de PREVENIMSS canalizados a
mencionado servicio por presentar sobrepeso u obesidad tiene entre 20 y 33
años, el 36,9% se encuentra en el rango de 34 a 49 años y el 35% tiene 50 años
en adelante.
Conclusiones
Para efectos de este trabajo de investigación se identificaron
cinco factores que determinan la valoración de la calidad de los servicios
prestados en PREVENIMSS que son: empatía, tiempos de espera, confiablidad,
instalaciones y capacidad de respuesta.
De acuerdo con la escala de valoración, se encontró que la
evaluación por parte de los usuarios es ni satisfecho, ni insatisfecho para las
dimensiones de tiempos de espera y capacidad de respuesta, ya que obtuvieron
los valores más bajos.
En capacidad de respuesta, el ítem con más baja valoración fue el
relacionado con la baja o nula comunicación sobre su padecimiento y promoción
de la salud.
Los factores de empatía, confiablidad e instalaciones, fueron los
que mostraron mejores resultados, puesto que su media estuvo cercana a una
categorización de buen servicio.
En general la valoración de calidad obtuvo una media de 3.5
categorizándose en un servicio prácticamente regular. Al respecto se menciona
que la mayor parte de los usuarios encuestados (52,7%) señala que si tuvieran
la oportunidad de elegir dónde atenderse acudirían al sector privado; asimismo,
el área o servicio que demandan mayormente que sea mejorado es el las
Estrategias Educativas de Promoción a la Salud, que se desarrolla por Trabajo
Social.
La calidad de los servicios percibida por los usuarios
encuestados, de acuerdo con la edad, no presentó diferencias estadísticamente
significativas en los factores de tiempos de espera, confiabilidad y capacidad
de respuesta, sin embargo, en el presente estudio se identificaron diferencias
estadísticamente significativas en la percepción de los usuarios para las
dimensiones de empatía e instalaciones.
Los usuarios que tienen entre 34 y 41 años valoran más alto el
factor de empatía, mientras que los de 50 años en adelante evalúan de mejor
manera el componente de instalaciones.
La calidad de los servicios ha pasado a ser un indicador clave en
la evaluación del índice de satisfacción y calidad de los servicios que permite
tener un parámetro para medir el impacto de las estrategias y programas de
salud.
Se ha observado en forma que la evaluación de la calidad del
servicio por parte de los usuarios o pacientes ha cobrado y mantenido su
protagonismo con el paso de los años, y que existe un interés constante por su
investigación a fin de alcanzar impacto en las actividades y programas a
desarrollar.
Por tal motivo el objetivo precisamente del presente estudio fue
el de analizar el índice de satisfacción del usuario a fin de poder medir el
impacto de la estrategia PREVENIMSS de salud, desde la percepción del usuario,
que permitan crear un parámetro adicional a los indicadores que
institucionalmente se contemplan en la Delegación.
Considerando presentar y aplicar un proceso de evaluación que
permita el aumento de la eficacia y efectividad de la estrategia de prestación
de servicios PREVENIMSS, como parte del nivel de satisfacción de los usuarios:
se presentó el análisis como propuesta para determinar la percepción de los
usuarios, los factores que determinan la calidad de los servicios en PREVENIMSS
como una opción para el mecanismo externo de evaluación de la efectividad en la
ejecución de esta estrategia de prestación de servicios.
En la revisión de literatura, se ha determinado que el SERVQUAL ha
sido la escala con mayor aplicación para medir la calidad de los servicios, por
lo que para esta investigación, se adoptó este modelo con cierta adaptación. De
22 ítems definidos para medir la variable de interés, agrupándose en cinco
factores que reflejaron el sentido teórico empírico de cada componente: a)
empatía, b) tiempos de espera, c) confiabilidad, d) instalaciones y e)
capacidad de respuesta.
Estos hallazgos evidencian la necesidad de que las autoridades
sanitarias de la Delegación, de manera permanente, den seguimiento a la opinión
de los usuarios, puesto que a pesar de la implementación de estrategias como
marcan la normatividad respecto a la aplicación del programa PREVENIMSS.
Resulta altamente recomendable la constante capacitación del
personal, no solo en lo que a conocimiento técnico (% de asistentes que
aprobaron los cursos de educación con temas de atención a pacientes con
sobrepeso y obesidad; tasa de médicos de base actualizados en sobrepeso y
obesidad) se refiere, sino también a hacer un llamado acerca de la empatía, la
amabilidad que es importante tener con los pacientes, ya que la calidad no solo
debe estar implícita en los procesos que integran a PREVENIMSS, sino además en
el trato digno a las personas.
La propuesta de evaluación del índice de satisfacción es el inicio
de la medición de impacto en el sector salud, a fin de valorar las políticas
públicas en salud, específicamente en torno a la prevención y control del
sobrepeso y obesidad.
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Cortés, M. Iglesias, M. (2004). Generalidades sobre metodología de
la investigación. Campeche: Universidad Autónoma del Carmen.
Anexo
CUESTIONARIO
SERVQUAL
Lea
con atención cada una de las preguntas y conteste de acuerdo a la forma como
usted considera el servicio de la estrategia PREVENIMSS
Escala de Preguntas
Ítems 1-4: tangibles
Ítems 5-9: fiabilidad
Ítems 10-13: capacidad de
respuesta
Ítems 14-17: seguridad
Ítems 18-22: empatía
Escala de Respuestas
Leyenda para compartir datos del informante
Por último,
quisiera recordarle que esta información será analizada sin tener en cuenta
sus datos personales, a no ser que usted nos autorice a incluirlos. ¿Nos
permitiría usted agregar su nombre y demás datos personales a estas
respuestas al entregar la información?
|
Nombre
Completo:
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Género
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Masculino
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Femenino
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Edad
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Estado
Civil:
|
UMF:
|
|||
Lea con atención cada una de las preguntas y conteste de
acuerdo a la forma como usted considera el servicio de la estrategia PREVENIMSS
- El PREVENIMSS en
su UMF cuenta con un equipamiento de aspecto moderno.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- Las instalaciones
físicas donde se desarrolla PREVENIMSS en esta UMF son visualmente
atractivas.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- El equipo médico
que lo atiende en PREVENIMSS tienen buena presencia.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- En el consultorio
PREVENIMSS, el material asociado con el servicio (como los folletos o los comunicados) es visualmente
atractivo.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- Cuando el equipo
del PREVENIMSS promete hacer algo
en una fecha determinada, lo cumple.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- Cuando tiene un
problema relacionado a sus resultados en PREVENIMSS el equipo médico y el
equipo de su UMF muestra un interés sincero por solucionarlo.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
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Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- Considera que
PREVENIMSS lleva a cabo el servicio bien a la primera.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
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Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- Considera que el
equipo médico de PREVENIMSS lleva a cabo sus servicios en el momento que
promete que va a hacerlo.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- Considera que el
equipo de PREVENIMSS pone énfasis en unos registros exentos de errores.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- El equipo de la
UMF le comunican con exactitud cuándo se llevarán a cabo los servicios de
PREVENIMSS.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- El equipo de
PREVENIMSS le proporcionan un servicio rápido.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- El equipo de
PREVENIMSS siempre están dispuestos a ayudarle.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
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Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
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Muy
insatisfecho
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No
Se
|
- El equipo de
PREVENIMSS nunca están demasiado ocupados para responder a sus preguntas.
Muy
Satisfecho
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Satisfecho
|
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insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
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Muy
insatisfecho
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No
Se
|
- El comportamiento
del equipo PREVENIMSS le inspira confianza.
Muy
Satisfecho
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Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
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No
Se
|
- Se siente seguro
en sus resultados de PREVENIMSS.
Muy
Satisfecho
|
Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- El equipo de
PREVENIMSS suelen ser cortes con usted.
Muy
Satisfecho
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Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
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Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- El equipo de
PREVEIMSS tienen los conocimientos necesarios para contestar a sus
preguntas.
Muy
Satisfecho
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Satisfecho
|
Ni
insatisfecho ni satisfecho
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Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
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No
Se
|
- El equipo del
módulo PREVENIMSS le proporciona atención individualizada.
Muy
Satisfecho
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Satisfecho
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Ni
insatisfecho ni satisfecho
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Insatisfecho
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Muy
insatisfecho
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No
Se
|
- El módulo de
PREVENIMSS tiene unos horarios de apertura o atención adecuados para todos
sus derechohabientes.
Muy
Satisfecho
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Satisfecho
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insatisfecho ni satisfecho
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Insatisfecho
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Muy
insatisfecho
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No
Se
|
- PREVENIMSS cuenta
con un equipo de atención que le proporcionan una atención personalizada.
Muy
Satisfecho
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Satisfecho
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Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
- PREVENIMSS se
interesa por actuar del modo más conveniente para usted de modo que sus
resultados son canalizados para continuar con su atención en las UMF y/o
hospitales
Muy
Satisfecho
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Satisfecho
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Ni
insatisfecho ni satisfecho
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Insatisfecho
|
Muy
insatisfecho
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No
Se
|
- El equipo
PREVENIMSS comprende sus necesidades específicas y las canaliza a sus
diferentes niveles de atención.
Muy
Satisfecho
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Satisfecho
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Ni
insatisfecho ni satisfecho
|
Insatisfecho
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Muy
insatisfecho
|
No
Se
|
Por último, quisiera recordarle que esta
información será analizada sin tener en cuenta sus datos personales, a no ser
que usted nos autorice a incluirlos. ¿Nos permitiría usted agregar su nombre y
demás datos personales a estas respuestas al entregar la información?
SI
|
NO
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